Era 1991 y había vuelto a Berlin tras la caída del muro dos años antes. A partir de ese momento había toda una ciudad nueva que explorar y en uno de los paseos volvía a visitar la antigua sinagoga de cúpula dorada que había conocido en alguna de las exiguas visitas al lado oriental. Muy cerca, en la misma calle, un vetusto edificio llamó mi atención: Había un portal lleno de grafitti y una escalera pintada de colores; un túnel llevaba a un patio lleno de cosas, chatarra, pero que por su forma de mostrarse eran más que chatarra; cada piso daba acceso a estudios de pintores, escultores, teatreros… Era Tacheles, un antiguo centro comercial, construido en 1907 y ocupado desde 1990 por artistas de todas las disciplinas como espacio creativo.
El pasado 22 de marzo, el edificio fue cerrado por la policía. Al día siguiente, un tribunal revocó el cierre. El futuro del centro sigue siendo incierto. Por lo visto, un banco es propietario de un solar que, estando donde está (en pleno centro) y por su tamaño, vale millones. Pero detrás hay también una historia de división y traiciones entre los propios ocupantes, de apropiación de algunos de lo que en un principio era un bien común. Nada nuevo.
Aquí nos vamos a limitar a mostrar en imágenes qué es, o era, este símbolo y a preguntar si merece la pena conservarlo o no.
El vídeo ha sido realizado con música de Willy Korg.





























