Después de elaborar un primer borrador de un posible esquema de comunicación para empresas culturales y tras las aportaciones de algunos compañeros tanto en Linkedin como aquí mismo, hemos visto que ese primer acercamiento se nos había quedado corto, hasta el punto de que ni siquiera habíamos incluido un elemento tan importante como la publicidad. El error seguramente se ha debido al empleo del término comunicación y no de marketing, ya que se puede entender que el aspecto publicitario forma parte de lo segundo más que de lo primero.

En cualquier caso, aquí está la conclusión a la que hemos llegado de momento. Seguramente aún habrá cosas que afinar y esperamos que podáis aportar vuestras opiniones. A la velocidad con la que evoluciona este tema nunca se puede decir que hay algo definitivo.