Cierto, cierto, el autor de Alicia en el País de las Maravillas vivió en el siglo XIX y nunca pudo enviar un email. Él se refería a la comunicación postal. Y escribía tantas cartas que les dedicó un ensayo titulado Eight or nine wise words about letter-writting en el que se basan estos diez consejos.

  • Exponer las ideas de forma clara y sencilla y –ya sabemos que somos insistentes pero– no olvidar la ortografía.
  • Si se trata de contestar a un email, que sea lo más rápido posible. Una semana es demasiado.
  • La mejor manera de comenzar es respondiendo a lo que plantea el interlocutor en su mensaje anterior.
  • La brevedad es una virtud, no alargar el mensaje repitiendo ideas y argumentos.
  • Si hay que escribir algo que puede molestar, no enviarlo en caliente. Dejar pasar un tiempo (no una semana) y releerlo para suavizar el tono (en la medida de lo posible).
  • Si a su vez se recibe un comentario molesto, dejarlo reposar, igual hasta se olvida.
  • Si si se recibe un mensaje amable, responder con uno más amable, pero sin acabar en guerra de besos.
  • No no intentar tener la última palabra (ejem…)
  • Cuidado con las bromas, no siempre se entienden por escrito. Si se hacen, exagerarlas lo suficiente para que no se puedan malinterpretar.
  • Si se dice que se adjunta algo, asegurarse de hacerlo (ejem…)