Una de los temas más importantes que hoy en día debe responder una entidad cultural en cuestiones de comunicación es si resulta necesario, conveniente o interesante tener página web. La conclusión dependerá de muchas cosas. Un sitio online es un importante elemento de marketing en sí mismo y, a priori, se podría concluir que todo el mundo necesita un espacio en internet. Pero, según de quién se trate, quizás es suficiente con una buena presencia en una red social como Facebook, o digamos Bandcamp (de moda entre los grupos jóvenes de música). A la hora de plantearse este dilema hay que tener en cuenta algunos factores:

Tener:

  • Se amplía el alcance de la entidad. La información está disponible las 24 horas y ofrece Información de productos, servicios y actividades: los usuarios pueden ver fotos, vídeos, esquemas o cometarios de otros. Esto facilita (digamos que es un impulso añadido, no lo más relevante, no nos engañemos) las posibilidades contratación.
  • ZMOT: Si alguien (por ejemplo un programador) busca una referencia genérica, digamos sobre grupos de teatro de su entorno a los que contratar… Sin la web perdemos la posibilidad de participar en una comparativa con la competencia o directamente la posibilidad de contacto. Eso nos pasó a nosotros hace un año cuando buscábamos una compañía de danza y solo encontramos una de las muchas que hay en el País Vasco francés.
  • CRM: Amplía los medios de atención al cliente: blog, sugerencias, preguntas… Uno de los fundamentos de internet 2.0 es la interactividad. También es verdad que a veces basta con una página informativa que facilite el contacto directo.
  • Mejora de la imagen profesional: parece que hoy día no tener página web desprestigia. No tendía por qué ser así pero…

No tener:

  • No creemos que todos los tipos de negocio deban tener necesariamente una página web: los registradores de la propiedad, un bar de pueblo, los intermediarios agropecuarios… no parecen necesitarla, aunque nunca se sabe. De la misma forma, no todas las entidades culturales la necesitan. Para un grupo musical que está en sus comienzos, una pequeña compañía de teatro, un escritor… puede ser suficiente el trabajo en las redes sociales o ni siquiera eso, ya que se mueven en ámbitos locales o por circuitos offline.
  • No basta con tener un sitio, este debe ser de cierta calidad. El diseño general, la usabilidad, la calidad de los los textos, las fotografías, etc. son una tarjeta de presentación muy importante. Dependiendo si está bien o mal hecho, puede mejorar o empeorar la imagen y las relaciones con los usuarios. A veces es mejor no tener página web que tenerla mala.
  • Hay que dedicar cierta cantidad de tiempo a pensar y preparar los materiales que se publicarán y en qué formatos (fotos, videos…) y también a la actualización de los contenidos. Por más estática que sea la página, la información no debe quedar anticuada. Además, hay que promocionarla de alguna manera, con un blog o participando en las redes sociales y eso aumenta el tiempo (y el dinero) que hay que dedicarle.

Debemos poner en una balanza los posibles beneficios por un lado y los costes por otro y cada entidad debe valorar si merece la pena. Nosotros creemos que, en la mayoría de los casos, sí está justificado mantener un sitio web de cierta calidad. Pero, parafraseando a Shakespeare…

Web o no web (…) “Esta es la consideración que hace nuestra infelicidad tan larga”.

 

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies